Querida familia de la Hermandad Gallega,
Hay momentos en la historia que ponen a prueba la fibra de la que estamos hechos. El reciente sismo que sacudió a nuestro país nos conmovió a todos profundamente. Sin embargo, en medio de la incertidumbre y el dolor, la respuesta de esta gran familia no se hizo esperar.
Ser parte de la Hermandad Gallega va mucho más allá de compartir un espacio de encuentro; es un compromiso de vida, un pacto implícito de apoyo mutuo en el que nadie se queda atrás. En estos días difíciles, cada rincón de nuestra institución se transformó en un faro de esperanza, demostrando que la solidaridad y la empatía son nuestras mayores fortalezas.
Este boletín es un sentido homenaje a cada socio, trabajador, joven, concesionario y voluntario que tendió su mano cuando más se necesitaba. Gracias por hacer honor a nuestro nombre.
