Queridos socios, amigos, comunidad. Hoy nos reunimos en este espacio de paz no solo para recordar a quienes sufrieron el impacto del terremoto, sino para agradecer la luz que surgió en medio de la dificultad.
Cuando asumimos el compromiso de ser socios de la Hermandad Gallega, firmamos un pacto que va mucho más allá de un carnet o de una infraestructura. Ser parte de esta institución significa entender la palabra Hermandad en su sentido más puro: no dejar a nadie atrás y actuar cuando el deber llama.
Quiero hacer un reconocimiento muy especial, en mi nombre y en el de la institución, a quienes hicieron posible coordinar este esfuerzo de manera inmediata y efectiva:
- A los empleados de mantenimiento y de cada dirección.
- Al Comité de Damas, a mi Junta Directiva y amigos de la Hermandad:
Por su entrega incondicional, su capacidad de gestión y por estar al frente de la operación desde el primer minuto.- A nuestros Concesionarios desde el más grande al más pequeño, conjuntamente con las empresas privadas amigas: Que sumaron recursos estratégicos y logísticos críticos para multiplicar el alcance de nuestra ayuda.
- A la Embajada de España, al Consulado y a la Xunta de Galicia: Por su respaldo institucional constante y por ser siempre un puente sólido de apoyo y solidaridad con nuestra comunidad.
- A tan solo dos días de la emergencia, esta casa activó su centro de acopio. Ese logro es el resultado de una familia unida, donde cada sector sumó su valor:
- A nuestros jóvenes de la Hermandad (Deportes, Cultura, Colegio, etc.): Que aportaron su energía, su fuerza y sus horas de trabajo para clasificar y embalar cada ayuda. Son el motor y el futuro de nuestra institución.
- A los concesionarios: Que no dudaron en poner a disposición sus recursos y logística para que la operación fuera un éxito.
- A los adultos y adultos mayores: Que con su guía, orden y generosidad constante nos enseñaron el verdadero valor de la solidaridad.
Este centro de acopio no solo envió insumos; envió un mensaje de esperanza. Nos demostró que la reconstrucción empieza por la empatía.
Hoy miramos al futuro con optimismo porque confirmamos que, ante cualquier adversidad, la Hermandad Gallega responde con acción, unión y un corazón enorme. Sigamos construyendo, sigamos sumando y sigamos honrando el verdadero significado de nuestra unión.
Muchas gracias.
